Muy triste, de verdad… (Para reflexionar)


Semana 1:

Tenemos una semana de relación, de verdad siento que es el amor de mi vida, siento que me da todo el apoyo y el amor que jamás había recibido de una persona. Siempre está pendiente de mí, con su atención al máximo, pendiente de todo lo que me ocurre y sacándome una sonrisa en cada momento de tormenta. Creo que ésto será para siempre.

Semana 2:

Las cosas cada vez se ponen más serias, esta semana me llevó a la feria, al cine y me ha dado los mejores momentos de mi vida, no pude parar de reír ni un instante a su lado, entre risas, saltos, abrazos, correteaderas y cosquillas, pasamos los mejores momentos de nuestras vidas, lo sé porque nos lo dijimos mutuamente, y realmente sentí la sinceridad en sus palabras. No tengo duda, ésto será cada vez mejor.

Semana 3:

Esta semana tuvimos nuestra primera discusión, no fue nada grave, pero no me gustó ni un poquito; lo bueno es que lo superamos rápido, sin mucha tontería; luego nos abrazamos y nos disculpamos, olvidamos todo y nos reímos. Admito que todo fue por mi culpa, no debí hacer que sintiera celos, creo que lo hice con intensión para llamar la atención. Quería hacer una gracias, y me salió una morisqueta.

Semana 4:

4 semanas, el tiempo ha pasado muy rápido y ni cuenta nos hemos dado, ya conoció a mis padres y me dijeron que podría ser mi pareja ideal, que realmente es muy agradable y que notan un gran futuro en nuestra relación. Por supuesto, somos mayores ya, nuestras metas son sólidas, no cosas de niños. Estoy esperando conocer a sus padres pronto, pero me dice que todavía no es el momento.

Semana 5:

5 semanas y todavía me dice que no es tiempo de conocer a sus padres, que primero debemos pasar por otras cosas para no hacer de ésto algo precipitado. Esperaré ansiosamente.

Semana 6:

Hemos salido durante todos los días de esta semana, ha sido algo muy hermoso cada salida, cada detalle, cada beso y cada abrazo. Esta semana nos dimos nuestro primer beso con lengua; me pareció algo atrevido de su parte, pero no pude decirle que no, a la final terminó gustándome mucho.

Semana 10:

Todavía no he conocido a sus padres, pero no me preocupa mucho, yo confío en su palabra y sé que todo lo que hace es por alguna razón, esta semana tuvimos nuestra segunda discusión; fue por algo medio feo, ya que quiso pasar sus manos por unas partes de mi cuerpo que, sinceramente, nunca nadie ha tocado por primera vez. Lo sé, puede que parezca increíble, ya que tengo 35 años, pero es la verdad, mi manera de ser con respecto a eso es un tanto tímida. Pero supo entenderme y me abrazó, me besó, y me dijo que no volvería a pasar.

Semana 20:

Este tiempo que ha pasado ha sido un poco duro, sobretodo desde el incidente de la semana 10, pero hemos superado cada obstáculo pequeño y grande en nuestra relación, y los momentos que pasamos juntos no pueden ser mejores. Realmente creo que soy la persona más feliz del mundo estando a su lado. No tengo duda, de verdad, ésto será felicidad y amor eternamente. Espero que Dios nos bendiga.

3 años:

Tenemos 3 años de relación y han sido fuertes, en serio, pero somos felices, lo único que me preocupa es que no he conocido a sus padres aún, no sé qué pasa, estoy empezando a dudar, a veces siento que se aburre conmigo, porque noto algo de indiferencia cuando le hablo, pero son sólo pequeños momentos, luego toda la magia vuelve y seguimos amándonos y riendo.

3 años y 1 mes:

Han sido tiempos rudos, le pregunté que cuando conocería a sus padres, y me gritó “¿cuándo coño me dejarás tocarte?”, realmente eso me hizo sentir mal, pero creo que puedo entender, ha sido ya bastante tiempo y todavía no me he dejado tocar, pero sinceramente, en ese aspecto mi timidez es demasiado grande, pero creo que debo relajarme un poco más en ese aspecto, así que lo intentaré.

3 años 1 mes y 2 semanas:

Esta semana dejé que me tocará, sus manos son realmente suaves, son como terciopelo con una combinación de la mejor seda del mundo, sus manos acariciaron todo mi cuerpo y llegamos a un momento de clémax demasiado intenso, yo sabía por donde iba todo, pero no sentía la preparación para eso. Así que terminamos discutiendo; pero al rato me disculpó y dijo que me entendería…

4 años:

Han pasado 4 años, y sinceramente todo ha sido complicado últimamente por la cuestión de… “eso”… No sé cómo reaccionar ante sus peticiones y sus “caricias”, pero realmente no quiero hacer nada antes del matrimonio. Quiero guardarme, así que decidí decírselo, lo cual no fue como esperaba, terminamos discutiendo y me dejó de hablar durante 1 semana, pero ya todo está bien, espero que ahora pueda entenderme mejor y todo fluya con amor, felicidad y paz.

5 años:

No lo creerán, pero tenemos 5 años de pareja, y, ¡sorpresa!, 2 meses de ESPOSOS, así es, estamos casados… La boda fue lo mejor de todo, fue tan hermosa como siempre la soñé. Yo le había contado cómo quería todo, desde la celebración, el lugar, la decoración, hasta la luna de miel, realmente es la mejor persona del mundo. Estamos felizmente casados, aunque… Admito que en la luna de miel tuvimos problemas porque no quise tener relaciones, a pesar de todo, no sentía la preparación, no sentí que era el momento; a veces me siento muy idiota, pero su comprensión me alivia.

5 años y 10 meses:

Hemos estado discutiendo mucho por el tema del sexo, a veces llega con un estado de ebriedad bien severo a la casa e intenta manosearme, pero debo darme mi lugar y se lo digo, así que ni me toque. Hemos tenido que dormir separados unas cuantas veces por su actitud.

6 años:

Todo ha cambiado, siento que ya no es feliz a mi lado, intentamos tener relaciones, pero cuando ibamos al momento, simplemente no pude, me contuve, no pude… Tengo una represión sexual muy fuerte. Iremos a una terapia.

6 años y 6 meses:

Ya tuvimos relaciones sexuales, o mejor dicho, “hicimos el amor”, su delicadeza, su sutileza, su bondad, TODO, TODO FUE PERFECTO Y HERMOSO, este amor que siento ahora es más grande y más maduro, pudimos superar muchas cosas y somos totalmente felices, obvio, con ciertas discusiones, pero eso es normal en todas las parejas.

6 años y 10 meses:

Dormimos separados durante un tiempo. Pensé que me amaba y me deseaba sólo a mí, pero creo que no le soy suficiente, porque me ha propuesto hacer tríos y orgías unas cuantas veces. Realmente eso me pareció desagradable, y espero que le quede bien claro lo que ha hecho.

7 años:

La relación se está fracturando de nuevo desde que rechacé sus grotescas peticiones, no hemos vuelto a hacer el amor, llega con severos estados de ebriedad y discutimos todo el día. Ésto se está volviendo un asco, pero mi amor sigue de pie, no pueda dejar de recordar aquellos tiempos tan bonitos que pasamos cuando nos conocimos.

7 años y 1 mes:

Tengo miedo, un día llegó a la casa con esos estados de ebriedad, llegó con 2 mujeres y un sujeto… Quisieron obligarme a hacer una orgía, pero me mantuve firme y no me dejé. Esas personas se fueron, pero al momento de abandonar la casa, se quitó la correa y me maltrató. Fue horrible, no he podido salir de casa porque no quiero que me vean con los morados; a veces siento miedo.

7 años y 4 meses:

No soy feliz, pero mi amor sigue firme, lamentablemente mi cuerpo está débil por el constante maltrato que sufre. Me ha quemado, me ha pegado, me ha tirado cosas. No puedo alejarme de su lado, pero no sé cuánto pueda resistir mi cuerpo a su maltrato.

7 años y 8 meses:

Mi desesperación es horrible, me ha violado, me ha forzado a tener orgías y tríos, no he podido negarme, ya no puedo aguantar los golpes y me termina amarrando y violando junto con sus amigas y amigos. Es horrible, pero no puedo denunciarlo, mi amor se mantendrá firme. Tenemos una promesa de amor.

8 años:

Ya no puedo aguantar, le hice una denuncia y está en retención, pero tengo miedo de que vuelva simplemente para matarme o quién sabe qué otras cosas, sólo espero que no sea cierto eso que he escuchado de que ha rondado la casa, vigilándome y queriendo entrar. Tengo mucho miedo y no duermo bien. Sigo manteniendo mi amor, que es lo que más me duele.

8 años y 1 mes:

Tengo mucho miedo, he visto cómo ronda la casa y se oculta todas las noches… Estoy escuchando golpes en la puerta en este momento, creo que va a entrar, seguiré escribiendo porque no puedo hacerle nada, porque mi amor sigue firme, pero tampoco tengo hacia donde huir… El ruido ya cesó, creo que se fue, es un alivi…………………………………………………………

Aunque usted no lo crea, ésta es una historia real, una nefasta y horrible historia que no debería vivir ninguna persona. Con sólo leer todo ésto, la piel se me pone de gallina.

Nicol Azameth, una despiadada y horrible mujer que fue a prisión por el maltrato, violación y asesinato de su esposo John Thompson.

Ningún PRINCESO debería vivir una historia tan horrible como la de el pobre redactor de este diario tan triste. Dile no al maltrato de princesos. No al abuso, violación y proposición de relaciones sexuales cochinas y depravadas a los princesos, porque ellos también merecen respeto y valoración.

Quien maltrata a un princeso, sencillamente es poca mujer. Comparte esta historia para que todas y todos reflexionen.

Recuerda, mujer, si no cuidas a tu princeso, lo puedes perder. Ama y valora su amor puro y noble.

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